sábado, 8 de abril de 2017

Las Mansiones Decrépitas

Antes del próximo viaje al país que da vida al blog, subo dos reportajes de otras dos viviendas, que obviamente están enPortugal.
El reportaje anterior se lo dediqué a dos quintas, en esta ocasión, aunque ciertamente a una de ellas se le podría dar la misma consideración, pues, aunque el uso era en su totalidad el de vivienda, probablemente tuviese alguna otra edificiación dedicada al cultivo (a juzgar por el inmenso patio, el cual flanqueaba la mansión) las llamaré a ambas dos mansiones, pues, aunque en terreno rural, son bastante apreciables las diferencias arquitectónicas con los lugares del anterior reportaje.

                                       
 

La Mansión De La Tetraplégica
 La primera mansión (y más mansión por tamaño y ostentosidad, no por su funcionalidad) la visitamos hace unos cuantos meses, como suele ocurrir, después de una sucesión de lugares sin interés, llegamos a éste, los altos muros que impedían nuestra completa visualización de la vivienda nos indicaban que algo debía esconder aquel sitio.
La vivienda en su exterior no dejaba de ser la típica mansión portuguesa de primeras décadas de siglo, lo que más llamaba la atención eran las dimensiones de la mansión, además de su estructura, que no era para nada común a otras viviendas del mismo estilo que habíamos visto, pero sin lugar a dudas lo más curioso eran los cuerpos arquitectónicos que formaban el edificio y su distribución, muy anormal.

Una vez que hubimos evaluado las posibilidades, traspasamos con mucho sigilo el muro por el lugar más bajo y nos introducimos en el terreno de la vivenda.
Entrar a la vivienda fue bastante más sencillo de lo que cualquiera podríamos habernos esperado.
Una vez dentro comprobamos, que como en todo, los años y la gente habían propiciado el deteriodo de esta bonita mansión, aún así mantenía parte del mobiliario, probablemente el original, además de que ciertamente, era una vivienda muy extraña, diría de las mansiones más arquitéctonícamente y en relación con el mobiliario, inusuales que hemos encontrado en este país. 

Seguramente su fecha de construcción ronde las primeras décadas del Siglo XX, con toques modernistas, pero avanzando hacia el nuevo estilo arquitectónico que dominaría  los años siguientes en gran parte de España y Portugal.
Su abandono, aunque es difícil poner una fecha exacta, pues seguramente cuatro o cinco años después de que se deshabitase comenzarían los robos, debió producirse en los años 90, y como quedó bastante claro, uno de los últimos moradores debió ser una persona con algún tipo de discapacidad física. 
Sin más, las fotos de la Mansión de la Tetraplégica. 


La primera estancia, y sí no recuerdo mal, por la que entramos, era este curioso corredor a modo de recibidor-salón, que como se observa, ya estaba muy maltratado, aún así, es secillo imaginar el curioso mobiliario que debió tener.



La escalera, aunque pequeña debido al hueco tan reducido que tenía, era bastante atractiva, tanto en el arranque, que compartía acceso con dos alturas distintas de la primera planta de la vivienda y tenía una curiosa baranda que daba acceso a una entrada del exterior, como en su final que habría paso al segundo piso con una preciosa sala, pero antes de subir, debíamos aprovechar lo que la planta baja nos podía da enseñar.



 
 
El salón, tan oscuro, tétrico y extraño como el resto de la mansión, no nos dejaba indiferentes, desde luego la cosa más extraña que nunca hemos visto xD
Lo primero, la falta de molduras en el techo, a lo cual tiene explicación, sí se le metiese molduras en esta sala daría sensación de claustrofobia debido a su amplitud y a la poca altura del techo jajaja
Después algunos de los muebles, que tenían apariencia de pertenecer a una secta, tallados a mano con motivos y escudos demasiado extraños para pertenecer a una familia normal, además de la mesa y las sillas que son mucho mas castellanas que portuguesas. 




 Una vez que vimos la planta baja, en la cual además de lo presentado estaban las cocinas, alguna sala y el dormitorio principal, que por desgracia y como suele ser normal, no tenía cama, ascendimos a la primera planta donde la escalera nos dejó en dos salas, una a modo de salón y otra que daba acceso a algunos dormitorios. 
Nada tiene que ver esta escalera con otras que hemos visto, que cubrían tres plantas de una vivienda, pero como a veces ocurre, la dimensión no pone el valor jajaja y ésta, aunque más discreta, estaba muy bien introducida en la vivienda, y formaba el eje central desde donde se accedía al resto de salas, y aunque sin mucha decoración, la barandilla superior que cubría el diminuto hueco de la escalera se complementaba perfectamente con la sala que lo continuaba, decorada con una columna, que probablemente también tuviese su propósito arquitectónico, pues daba la sensación de que sobre ella descansase algo de peso del dintel, y motivos de madera en los ángulos del vano, con aires claramente modernistas.


 Los dormitorios también eran un tanto inquietantes, de nuevo parece que estuviésemos en cualquier lugar menos en Portugal...
Además de que tenían aspecto de llevar sin utilizarse  más tiempo que el resto de la casa.


 






 Los servicios, eran tan raros como el resto, sólo dos y uno al lado del otro, seguramente para los grupos de familia que allí viviesen.


Con las típicas bañeras de patas cutres xD






El siguiente dormitorio es el que le da el nombre a esta casa, además de una silla de ruedas que había por ahí, aunque no sabemos sí sería mujer u hombre, se quedó con el nombre en femenino jajaja



Otro dormitorio de camas dobles, con mobiliario más portugués aunque no muy común.



Aunque la escalera, que suele ser la parte más promiscua a ser reventada, se había mantenido muy bien, en el resto de la casa era visible que habían pasado todo tipo de gentes, pues también estaba claro que en el momento de abandono debió estar con todos y cada uno de los muebles.










Hasta aquí el primer reportaje de estas dos casas.









La Mansión De Los Techos Altos



Aunque por tamaño no debería considerarla una mansión, pues tampoco tenía el tamaño de la casa anterior, ni mucho menos, el estilo exterior era claramente nobiliario, decorada con un logrado friso de azulejos, en la parte superior, y cubierto por encima con un pequeño frontón a modo de barandilla, también los adintelamientos en las ventanas y los remates en todas las esquinas del edificio, imitando la arquitectura solariega del país. También las ventanas, aunque muchas de ellas rotas tenían desarrollo geométrico, al igual que los vanos de las mismas, construidas en arco de medio punto y adintelamiento en herradura. Incluso las barandillas de los balcones eran singulares.
La planta baja, en su último tiempo habitada debió utilizarse como negocio de algún tipo, quizás bar, pero es muy probable que incluso en tiempos pasados, la planta baja no fuese vivienda, pues, aunque desde ésta se puede acceder a la casa, en el exterior tenía una escalera, casi invisble por las zarzas y maleza, por la que podía accederse a la vivienda.

Un puerta abierta en la planta bajo, nos dio acceso al interior de la La Mansión de los Techos Altos.

 En la primera planta nos encontramos este salón un tanto apestante, realizado en alguna reforma que se hiciese en la casa, en los años setenta u ochenta



 El resto de salas tenían un aire más antiguo, aunque los escasos muebles que quedaban no eran para nada originales de la vivienda.



Debido a los techos de cuatro metros, el friso, y el adilntelamiento interior de madera en puertas y ventanas, se podía llegar a la conclusión de que en su época debió ser una vivienda de gente con cierto poder adquisitivo.
 



Otro ejemplo de vivienda que tras muchos años en abandono y total dejadez (calculo que más o menos 20 años) ha sufrido el irremediable daño del paso del tiempo y de las personas.

























Posiblemente esta sala fuese el comedor, aún teniendo sillones de salón, pero no tendría mucha lógica que fuese salón teniendo la cocina al lado.



La cocina era la sala más completa de todas, aún mantenía incluso botes de comida sin abrir, lo que nos indica que con toda seguridad, esta casa también debió abandonarse con todos sus muebles, y salvo que los dueños al ver el precario estado de la vivienda, se llevasen los más valiosos, lo que parece más probable es que los robasen...


Salas como esta, que seguramente quedasen vacías ante los primeros indicios de ruina, que ahora se hacen más que palpables.


La escalera, típica de casas grandes del país, de tamaño muy reducido, y con un arranque sencillo (en comparación con la anterior)


Debido a las reformas posteriores, se formó este curioso patio de luces.








Por último subimos a la segunda planta, donde había algún dormitorio.








 La escalera desde la segunda planta, la cual estaba formada, aprovechando una de las aguas del tejado.


























Lo que más me llamó la atención de los dos dormitorios fueron las cortinas, por que, sí las había en la segunda planta, en ventanas de dormitorios de apenas cuatro metros cuadrados, es bastante confirmable que en los grandes ventanales de la planta primera habría unos cortinones inmensos....




























Hasta aquí el reportaje de esta segunda vivienda.
Espero que os hayan gustado estas dos mansiones tan enruinosas :)






domingo, 5 de febrero de 2017

Las Quintas Polutas

Por cambiar un poco la dinámica del blog, me he decidido a que este reportaje lo formen dos viviendas que nada tienen que ver una con la otra, pero por solitario dudo que pudiesen tener un reportaje digno xD


La Quinta Del Pintor


La primera casa la visitamos en una de nuestras últimas visitas a Portugal, el exterior no generaba demasiada confianza, pues el acceso más que evidente nos indicaba que no estaría ni mucho menos como podíamos esperar, pero aún así quisimos ver que quedaba de aquella aparente mansión.
La vista que se tenía una vez en el jardín era muy distinta, las paredes exteriores estaba curiosamente decoradas al estilo solariego de Portugal, sin embargo, tenía bastantes elementos que eran visiblemente posteriores a la construcción de la vivienda.
Una vez en la fachada principal, entrar al edificio fue tan sencillo como andar.
Aunque no recuerdo exactamente el año escrito en uno de los dinteles que descansaba sobre una puerta, tengo en mente que fue entre la primera y la segunda mitad del Siglo XIX que se construyó, probablemente más de la primera mitad que de la segunda, a juzgar por el interior.
El edificio se compone de dos plantas más el bajo cubierta, aunque la planta baja no parece haber sido vivienda nunca, desde el recibidor principal arranca una antigua y curiosa escalera de piedra que asciende hasta el recibidor de la planta principal.



Como suele ser común en viviendas de estas características, la escalera que da acceso a la primera planta termina en la misma.
Era bastante visible el destrozo ocasionado por múltiples personas y las varias décadas de absoluto abandono que consumían el lugar rápidamente, aún así, y aunque podríamos considerar que la ruina lo amenaza seriamente, mantiene detalles que convierten a esta quinta en un lugar muy especial.
La siguiente sala que se nos presentaba, era el salón principal, que apenas guardaba un puñado de muebles y cuadros que hubiesen estado allí hace 70 años, pero al igual que en el resto, el aire nobiliario y palaciego inundaba cada estancia del lugar.






Quizás esta fuese la sala más interesante de todo el conjunto, pero lo que después encontraríamos no nos dejaría indiferentes.


Otra sala ruinosa con un precioso papel pintado, aunque a duras penas se puede deducir que debió ser un precioso dormitorio...




Otro dormitorio en peor estado que al anterior, aunque para mi gusto, era casi más bonito este xD Bajo el somier había un boquete bastante grande que comunicaba con la planta inferior.




 La escalera de acceso a la segunda planta era más sencilla y de madera en lugar de piedra, aunque mantenía una estética similar a la otra. Obviamente el bajo cubierta era la planta más afectada por la devoradora humedad, y apenas era visible una pequeña parte de ella.







 Por último bajamos a la planta baja, por la que habíamos entrado, en la cual se localizaban las cocinas y distintas dependencias que en el último tiempo se habían utilizado para almacenar cosas.
Tambien en esta planta, lejos de la zona habitada, estaba el pequeño estudio donde el último propietario de la mansión pintaba muchos de los cuadros que hoy vemos en el piso de arriba.




Hasta aquí este pequeño y primer reportaje de un lugar tanto bello como triste.


La Quinta Del Remedio

Esta segunda parte esta dedicada a otra vivienda, aunque de corte más rural que la anterior, probablemente fuese posesión en su fecha de construcción: 1734, como data un grabado situado en un dintel de una puerta en la planta baja, de una familia con cierto poder adquisitivo, pues posee un portón en piedra de estilo probablemente barroco, que es típico en casas antiguas algo más ricas que las casas de la época comunes.
Obviamente desde entonces sufrió múltiples reformas, aunque nunca fue una casa muy grande, dudo mucho que hace cien años tuviese la sobriedad y el reducido tamaño que tiene ahora (no deben sumar más de 120 metros cuadrados de vivienda.
Tiene una construcción casi añadida al cuerpo principal de un tamaño similar, que quizá en otros tiempos formase parte del conjunto de vivienda, pero en los últimos lustros parece haberse utilizado para almacenar material del campo xD


La vivienda tenía planta baja y primera, aunque sólo esta última era vivienda, la planta baja se utilizaba para las labores del vino.


A la vivienda se le daba acceso desde la calle y desde este curioso patio que unía la vivienda con las dependencias de labranza.


 
Una vez en la casa comprobamos que a pesar de tener gran parte del mobiliario, no era nada singular.


 Desde este salón-comedor, se tenía acceso, a través de unos escalones ascendentes, a otra sala que podría cumplir la misma función.


Probablemente este salón fuese en origen bastante más amplio, pero se le añadió un tabique en una reforma posterior y se dividió, digo ésto por la forma del techo de madera, que probablemente sea lo más original que quede además del portón y el grabado.


Al fondo de los salones-comedores se encuentra el dormitorio principal.


Muy sobrio, aunque relativamente amplio para lo que es común en este tipo de viviendas en 
 Portugal. De nuevo, llama la atención el techo tan típico en las casas antiguas y grandes del país, aunque en este caso no se aprecia decoración en las esquinas ni en el centro del mismo.
Probablemente los muebles restantes desapareciesen hace bastantes años, expoliados por vecinos o extraídos por los propietarios (lo dudo)
El cuerpo de la vivienda se componía de ésto, una cocina, y un par de salas diminutas que no tenían interés, desde las escaleras de acceso a la vivienda se podía llegar a otras dependencias que, aunque en el exterior, también pertenecían a la casa.


 Un pequeño dormitorio sin interés.


Por último el cuarto de baño, que en comparación con el resto de la casa era medianamente decente.


Hasta aquí el reportaje de dos de las muchas casas que aún quedan por mostrar :)